¿Oligarquía = organización?
Robert Michels, en su libro Los partidos políticos. Un estudio sociológico de las tendencias oligárquicas de la democracia moderna (Michels y Molina de Vedia 2008) señala la relación entre la organización y la oligarquía como:
“La organización es lo que da origen a la dominación de los elegidos sobre los electores, de los mandatarios sobre los mandantes, de los delegados sobre los delegadores. Quien dice organización dice oligarquía.”
Esta sentencia sobre la ecuación organización = oligarquía que a su vez Michels denominaría como la “ley de hierro de la oligarquía”, se debe a que a medida que la población crece y las relaciones incrementan su complejidad, los entes de gobierno se burocratizan con el objetivo de mantener mayor control, lo que deriva en una concentración de recursos que, genera oligarquías. Sin embargo, la palabra oligarquía no necesariamente aplica a cualquier organización. La diferencia radica en que una oligarquía es aquella subred que concentra recursos estratégicos de la red. Así que pueden existir organizaciones no controladas por oligarquías, sino por comités, colegios, representantes que no necesariamente concentren recursos sino responsabilidades derivadas de sus cargos. También existen organizaciones compuestas por diferentes oligarquías como los cárteles, los consejos de administración, holdings, entre otros.
Sin embargo, el fenómeno de la creación de oligarquías ya había sido descrito desde un punto de vista histórico y sociológico en el siglo XIII por Ibn Jaldún en Al-Muqaddimah (Ibn Ḫaldūn y Ruiz Girela 2008) acerca de los califatos y sultanatos en el norte de África y Medio oriente, y que contrastaba con las comunidades “salvajes” o mutawahhisha quienes por su menor número de pobladores se organizaban en torno al poder social o ’asabiyya. Ibn Jaldún sostiene que las poblaciones con mayor número de habitantes son las que mejor resisten los cambios o crisis provocadas por el medio ambiente, guerras u otras causas. A su vez, sugiere la necesidad de contar con liderazgos y burocracias capaces de guiar procesos de crisis.
En este sentido, la organización juega un papel fundamental para la supervivencia humana especialmente cuando la población incrementa y sus instituciones se hacen más complejas. En este sentido, la organización se refiere a la creación de estructuras de relación en función de objetivos comunes para una red local con alcances globales.
Como sostiene la teoría política de Ibn Jaldún acerca de Al-Mulk o poder real, es entendida como el poder basado en la restricción (qhary) y la dominación (ghalaba), que a su vez es una concepción ambivalente, que va de la satisfacción de intereses sociales a la búsqueda de necesidades egoístas. En este sentido, para Ibn Jaldún el poder o Al-Mulk es ambivalente no puede ser descrito en sentido purista. Así, la ecuación del historiador árabe es poder y orden político = civilización. No obstante, también considera al ’asabiyya o fuerza del clan o tribu como una base para la creación del Mulk.
La diferencia entre los conceptos de oligarquía y poder restringido de Michels e Ibn Jaldún radica en que éste último consideraba a la dominación como cíclica. A su vez, la relación íntima entre el ’asabiyya y el mulk se observa en la escalabilidad de la sociedad humana.